
En España, las balsas de agua de lluvia de Teruel y Lleida aseguran el riego de los huertos ante variaciones estacionales y sequías. Los geosintéticos de alta calidad ofrecen impermeabilización duradera, reducen pérdidas de agua y respaldan una producción agrícola fiable.

El almacenamiento de agua con alta eficiencia es esencial para la agricultura, especialmente en regiones donde los recursos hídricos son escasos. En España, los agricultores se enfrentan cada vez más a fluctuaciones estacionales de la precipitación y a sequías prolongadas, lo que hace que las soluciones de riego sostenible sean fundamentales. Para asegurar el suministro de agua a sus huertos, se construyeron grandes balsas de recogida de agua de lluvia en Teruel y Lleida. Estos embalses permiten un riego eficiente y garantizan condiciones óptimas de cultivo a pesar de los desafíos climáticos.
El uso de geosintéticos de alta calidad desempeña un papel fundamental en este proceso. Proporcionan impermeabilización a largo plazo, reducen la pérdida de agua y disminuyen los costos operativos. Este enfoque innovador no solo aumenta la rentabilidad de las explotaciones, sino que también respalda una producción agrícola eficiente y fiable.

Para satisfacer la creciente demanda de riego en las zonas secas de España, se desarrollaron modernos sistemas de almacenamiento de agua. Los estanques de riego de gran escala garantizan un suministro de agua estable durante toda la temporada de cultivo.
Ubicaciones: Teruel y Lleida, España: regiones con precipitación natural insuficiente para el riego de huertos.
Objetivo: Minimizar la pérdida de agua y garantizar un riego sostenible mediante el almacenamiento de agua de lluvia a largo plazo.
Solución técnica: Las geomembranas Carbofol® de Naue proporcionan un sellado impermeable, mientras que los geotextiles Secutex® protegen el sistema de sellado frente a daños mecánicos y mejoran la estabilidad del embalse.
Resultado: Un suministro de agua fiable y rentable que reduce la dependencia de fuentes externas y estabiliza la producción agrícola.
El proceso de instalación es clave para garantizar la longevidad y la eficiencia de las balsas de recogida de agua de lluvia. Comienza con la preparación del suelo, donde se compacta el subsuelo y se eliminan materiales punzantes para impedir daños a la geomembrana. A continuación, se coloca un geotextil no tejido Naue Secutex® sobre el suelo preparado. Esta capa de protección impide perforaciones y la contaminación por polvo antes de la instalación de la geomembrana Carbofol®. La membrana se une mediante un método de doble soldadura, creando un canal de aire intermedio para realizar ensayos precisos de fugas mediante presión de aire. Para mantener la estabilidad durante la instalación, sacos de arena u otros métodos de fijación impiden el levantamiento por viento, asegurando que la geomembrana permanezca en su lugar hasta que se apliquen las capas de recubrimiento finales. Este enfoque estructurado garantiza la funcionalidad a largo plazo de los depósitos.
Con soluciones de riego innovadoras, los geosintéticos desempeñan un papel crucial en la gestión eficiente del agua. Las balsas de recogida de agua de lluvia con sistemas de sellado avanzados permiten rendimientos de cultivo a largo plazo. Gracias a la tecnología moderna, los agricultores se benefician de un suministro de riego seguro y de una mayor resiliencia frente a la variabilidad climática.
La reducción de pérdidas de agua y de las necesidades de mantenimiento ayuda a disminuir los costos de operación, mientras que el embalse proporciona un suministro de agua fiable y reduce la dependencia de fuentes externas.
La resistencia a los rayos UV, la estabilidad química y la resistencia mecánica se destacan como factores que respaldan la larga vida útil del sistema.
Las láminas de geomembrana Carbofol® se unen mediante una doble soldadura. El canal de aire intermedio permite una prueba de fugas precisa mediante presión de aire.