Sellar es indispensable para proteger el medio ambiente y de las aguas freáticas y contribuye sustancialmente para adaptar y servir revestimientos en edificaciones de vivienda. Las geomembranas tienen diferentes espesores dependiendo de la intención que se proponga, son utilizados como barreras para líquidos y gases, principalmente en vertederos, construcción de túneles e ingeniería hidráulica. Las geomembranas son fabricadas básicamente con varias fórmulas de polietileno (por ejemplo, diferentes densidades). Generalmente, el grosor es mayor a 1,0 mm. La geomembrana es desplegada y soldada por instaladores cualificados. En áreas donde hay poca resistencia de presión pueden utilizarse las láminas de plástico de un espesor de 0.3 mm a 1.0 mm. Estas podrían aplicarse para cubiertas no permanentes, por ejemplo en estancos. Las capas geosintéticas de arcilla son utilizadas en áreas específicas, con bentonita para realizar la función de sellado.
En vertederos, las geomembranas PEAD (espesor mayor o igual a 2,0 mm) son exclusivamente los más utilizados. Para la protección de aguas freáticas se utilizan principalmente las geomembranas PEAD con el espesor de 1,0 mm. Para la aplicación en túneles, la mayoría de geomembranas son instaladas con un señal. En las pendientes puede colocarse una geomembrana en que la superficie sea texturizada. Los revestimientos geosintéticos con arcilla fijados mecánicamente, con los no tejidos (300 g/m2) como revestimiento y transporte son especialmente aplicables para pendientes ya que normalmente logran mayor ángulos de fricción y junción que otros geotextiles.